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Vuelta al cole. 10 recomendaciones para calzar a los más pequeños pensando en la salud de sus pies

Publicado 11/10/2016

El zapato debe llegar hasta debajo de los maléolos (huesos laterales del tobillo) y en el caso de botas, deben ser suficientemente flexibles como para permitir el movimiento completo de la articulación del tobillo.

La plantilla del zapato debe ser plana y flexible.

El calzado tiene que ser plano con muy poco tacón para favorecer el equilibrio y salvaguardar las piernas y la espalda; y suficientemente ancho por delante para permitir abrir y mover los dedos con libertad.

Se recomienda un calzado fabricado con materiales naturales que permitan mejor la transpiración de los pies, como por ejemplo, piel y cuero.

El modelo más adecuado es un zapato que se adapte y sujete bien el pie, con cordones o velcros en el empeine. Las chanclas, zuecos o marquesitas no son recomendables. La sensación para el pie de que el calzado se sale obliga a los dedos a un trabajo extra de agarre del calzado.

A pesar de haber elegido el calzado correcto, los zapatos y zapatillas es conveniente utilizarlos unas horas al día. Es recomendable que en casa los pies estén libres, será suficiente un calcetín antideslizante. Si no hay ninguna contraindicación.

Comprobar a menudo que entre el dedo más largo (no siempre es el primero) y la punta del zapato hay un espacio entre 0.5 y 1.5 cm, así como la altura del mismo para evitar roces superficiales en los dedos.

El mejor momento para comprar calzado es al final del día, que es cuando más hinchados están los pies, hay que probar los dos zapatos y ponerse de pie andando un poco.

Nunca comprar un calzado de número mayor con el objetivo que dure más al niño, si el zapato no es de su número puede alterar su forma de caminar o provocar roces y ampollas.

Las patologías más comunes por el uso de calzado inadecuado son deformidades en los dedos y uñeros, tendinitis aquilea y bursitis en la zona posterior del talón, dolor en la planta del pie, así como en talones. Si se utilizan calzados de materiales sintéticos, aumenta el riesgo de padecer micosis tanto en la piel como en las uñas, así como eccemas, y al estar más dañada la piel facilita las infecciones víricas (verrugas).

Ante cualquier duda, consulte con nuestros profesionales.

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